lunes, 4 de mayo de 2015
Aceleración
Una de las características de nuestro mundo actual es la aceleración de tendencias que, si bien estaban presentes ya en épocas anteriores, ahora están alcanzando cotas realmente preocupantes.
¿Qué es esto de la aceleración? Pues nada, que todo en la vida es más rápido, en muchos casos inmediato. Nos hemos acostumbrado al teléfono, al avión, incluso al internet. Pero el progreso sigue, imparable, buscando nuevas fronteras que rebasar. Hay unos cuantos frentes que se están combinando para crear la "tormenta perfecta":
Economía: deuda imparable (e impagable). Los USA tienen una deuda externa enorme y cada cierto tiempo siguen subiendo el techo de lo que pueden llegar a endeudarse. ¿Hasta cuando?
Genética: pronto la ingeniería genética empezará a afectar a los humanos, planteando cuestiones éticas. Ya no hablemos de vegetales y animales para el consumo. ¿Cuales son los límites?
Robótica: hay una carrera por hacer que los robots desarrollen más y más tareas. Se vuelven muy sofisticados y van sustituyendo mano de obra a pasos agigantados.
Inteligencia Artificial: combinada con la robótica inspira temores a importantes científicos sobre una posible extinción de la humanidad a manos de sus "creaciones"
Calentamiento global/Cambio Climático: aun los hay que dicen que el hombre no influye. El caso es que la temperatura va subiendo...y a partir de cierto momento es muy difícil una vuelta atrás.
Crecimiento demográfico: somos 7.000 millones ya y seguimos creciendo, a pesar de que mucha gente se queda por el camino (hambrunas, guerras...)
Crisis energética: hemos pasado el Peak Oil y estamos tirando de técnicas como el fracking que lo único que hacen es rebañar en lo que queda. Nos estamos comiendo los combustibles fósiles que tardaron millones de años en formarse.
Cuando todas estas tendencias alcancen cierto punto de madurez, se va a liar una buena.
https://youtu.be/kBZN4D1Yxbg
domingo, 3 de mayo de 2015
Me lo veía venir (2006)
Ayer estuve rebuscando en mis copias de seguridad en busca de un archivo y me encontré con un texto escrito en junio de 2006. Ya entonces me veía venir la llegada de la crisis y la caída de precios de los pisos.
No podía imaginar las trampas financieras que se estaban gestando pero lo que pensaba yo lo podía pensar cualquier otro. No me digan que la crisis les pilló por sorpresa.
A continuación el texto en cuestión. Los subrayados en negrita los he puesto el día de hoy:
Observo con curiosidad este fenómeno de la vivienda. Hace 2 días, el periódico gratuito QUE, me aconsejaba que para invertir pusiera mi dinero en el ladrillo. Con la desbandada de los sellos y una cierta sensacion de inseguridad en la bolsa...la gente prefiere invertir en una vivienda. Si es su primera vivienda, obtienen ventajas fiscales, si es otra vivienda, la pueden alquilar.
En Mallorca la presión por comprar es mayor porque al ser una isla bien comunicada, tenemos la presión de los compradores europeos que vienen a jubilarse aquí. Sin embargo no es oro todo lo que reluce. Por una parte la vivienda se va deteriorando y hay unos gastos comunitarios a los que hay que hacer frente. Renovación de fachada, tuberias generales, ascensores...Aparte de los gastos de IBI (que viene sólo una vez al año). Si la alquilas tienes que pagar impuestos y llevarte quebraderos de cabeza con la gestión a menos que contrates a una agencia. Y eso que gracias a Dios, ahora el Ayuntamiento tiene un programa para alquilar pisos y hacerse responsable de impagos, porque si tienes que sacar a alguien del piso puedena pasar 6 meses tranquilamente y dejartelo hecho un asco.
Pero lo que me atemoriza es que de repente todos los que quieran guardar su dinero lo metan en pisos y no en otras actividades (bolsa, depósitos, negocios). Los pisos se han convertido en una forma de moneda de cambio y esto es peligroso. Un piso en principio es un bien, y como tal, está destinado a satisfacer una necesidad (vivienda). Las personas que compran un piso "para invertir" se pueden encontrar en un futuro con algunos posibles peligros a la hora de recuperar su dinero.
1º) que haya más pisos que compradores, de modo que intenten vender su piso pero no haya nadie que necesite una vivienda para ocuparla (claro, que siempre se la puede comprar otro "para invertir").
2º) que la vivienda haya subido tanto que el comprador no tenga dinero para pagarla. Si la vivienda vale 50 y el comprador no tiene más que 10...
El precio de la vivienda está ligado a nuestra capacidad de endeudamiento. Los compradores son cada vez más jóvenes con capacidad para endeudarse durante muchos años (40, 50...). Esto tendrá un límite, a menos que encontremos una fórmula para pasar las hipotecas de padres a hijos. ¿Qué pasará cuando ya no haya más capacidad para endeudarse?. Supongo que disminuirá la demanda.
También hay que tener en cuenta que surgen muchos imprevistos en la vida, y por lo que ha alertado el gobernador saliente del Banco de España, la gente no parece que vaya pagando sus hipotecas disponiendo de un "colchón" económico a modo de protección para imprevistos, sino que proliferan las empresas que ofrecen pequeños créditos de 3000 a 6000 euros, para salvar dichos imprevistos. Luego están los reagrupamientos de deudas. Por cierto que todos confirman que "pagas menos a fin de mes" pero no aclaran durante cuantos meses pagas ni a qué interés. En definitiva, se trata de retrasar el pago de la deuda incrementando el volumen de la misma, con lo cual hipotecamos más de nuestras vidas.
En el lado "positivo" está que el territorio es limitado y cuanto más se acabe, más caro sube el precio. Esto junto a la demanda exterior puede que mantenga algunas viviendas a precio elevado, pero no todas. Ningún europeo rico compraría una casa en un barrio pobre de Palma. Lo que quieren son chalés al lado del mar o bonitas casas de pueblo. Al precio de la casa habrá que sumar (con los tiempos que corren) una fuerte inversión en seguridad privada.
En definitiva, los precios subirán, pero...hasta cuando?.
Continuará....
No podía imaginar las trampas financieras que se estaban gestando pero lo que pensaba yo lo podía pensar cualquier otro. No me digan que la crisis les pilló por sorpresa.
A continuación el texto en cuestión. Los subrayados en negrita los he puesto el día de hoy:
Observo con curiosidad este fenómeno de la vivienda. Hace 2 días, el periódico gratuito QUE, me aconsejaba que para invertir pusiera mi dinero en el ladrillo. Con la desbandada de los sellos y una cierta sensacion de inseguridad en la bolsa...la gente prefiere invertir en una vivienda. Si es su primera vivienda, obtienen ventajas fiscales, si es otra vivienda, la pueden alquilar.
En Mallorca la presión por comprar es mayor porque al ser una isla bien comunicada, tenemos la presión de los compradores europeos que vienen a jubilarse aquí. Sin embargo no es oro todo lo que reluce. Por una parte la vivienda se va deteriorando y hay unos gastos comunitarios a los que hay que hacer frente. Renovación de fachada, tuberias generales, ascensores...Aparte de los gastos de IBI (que viene sólo una vez al año). Si la alquilas tienes que pagar impuestos y llevarte quebraderos de cabeza con la gestión a menos que contrates a una agencia. Y eso que gracias a Dios, ahora el Ayuntamiento tiene un programa para alquilar pisos y hacerse responsable de impagos, porque si tienes que sacar a alguien del piso puedena pasar 6 meses tranquilamente y dejartelo hecho un asco.
Pero lo que me atemoriza es que de repente todos los que quieran guardar su dinero lo metan en pisos y no en otras actividades (bolsa, depósitos, negocios). Los pisos se han convertido en una forma de moneda de cambio y esto es peligroso. Un piso en principio es un bien, y como tal, está destinado a satisfacer una necesidad (vivienda). Las personas que compran un piso "para invertir" se pueden encontrar en un futuro con algunos posibles peligros a la hora de recuperar su dinero.
1º) que haya más pisos que compradores, de modo que intenten vender su piso pero no haya nadie que necesite una vivienda para ocuparla (claro, que siempre se la puede comprar otro "para invertir").
2º) que la vivienda haya subido tanto que el comprador no tenga dinero para pagarla. Si la vivienda vale 50 y el comprador no tiene más que 10...
El precio de la vivienda está ligado a nuestra capacidad de endeudamiento. Los compradores son cada vez más jóvenes con capacidad para endeudarse durante muchos años (40, 50...). Esto tendrá un límite, a menos que encontremos una fórmula para pasar las hipotecas de padres a hijos. ¿Qué pasará cuando ya no haya más capacidad para endeudarse?. Supongo que disminuirá la demanda.
También hay que tener en cuenta que surgen muchos imprevistos en la vida, y por lo que ha alertado el gobernador saliente del Banco de España, la gente no parece que vaya pagando sus hipotecas disponiendo de un "colchón" económico a modo de protección para imprevistos, sino que proliferan las empresas que ofrecen pequeños créditos de 3000 a 6000 euros, para salvar dichos imprevistos. Luego están los reagrupamientos de deudas. Por cierto que todos confirman que "pagas menos a fin de mes" pero no aclaran durante cuantos meses pagas ni a qué interés. En definitiva, se trata de retrasar el pago de la deuda incrementando el volumen de la misma, con lo cual hipotecamos más de nuestras vidas.
En el lado "positivo" está que el territorio es limitado y cuanto más se acabe, más caro sube el precio. Esto junto a la demanda exterior puede que mantenga algunas viviendas a precio elevado, pero no todas. Ningún europeo rico compraría una casa en un barrio pobre de Palma. Lo que quieren son chalés al lado del mar o bonitas casas de pueblo. Al precio de la casa habrá que sumar (con los tiempos que corren) una fuerte inversión en seguridad privada.
En definitiva, los precios subirán, pero...hasta cuando?.
Continuará....
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